« Volver a Ultimos textos       « Volver al autor
 Teresa Domínguez
08-5-2017 

"REINICIAR EL CAMINO", POR TERESA DOMÍNGUEZ

         Perdida. Por muchos años lo estuve. Con una historia densa. Mi padre -homosexual tardío- nos abandonó a mi madre y a mí, a los cinco años. Fui para ella su salvación. Me lo confesó de grande: se hubiera suicidado de no ser por mí. Desde luego, ser criada por una madre en estas circunstancias no era ninguna garantía para crecer como una niña normal, alegre y feliz. Todo lo contrario. No recuerdo tener amiguitas, excepto las compañeras escolares. Me tildaban de boba, miedosa y antisocial. Mientras estudiara y no me enfermara, para mi madre estaba todo bien. Posesiva y tiránica. Todavía transitando el secundario, yo sentía arranques de histeria, caprichos o frecuentes pesadillas nocturnas. Me sentía pésima. Lástima de mí misma, sin autoestima. Y así iba creciendo con un presente desafortunado. Con frecuencia, me preguntaba si ella era consciente del daño que me hacía. Ante mis comentarios desagradables, sólo sabía llorar y boicotearme. Quejarse y rejurar que todo lo hacía por mi bien. Que éramos solas las dos, que nos teníamos que cuidar mutuamente, que ella me necesitaba y bla bla… ya sabía lo que seguía: yo culpándome y llorando por los rincones.

 

        Hasta que en una clase de psicología apareció una profesora nueva que me deslumbró, no solo por sus conocimientos sino también por sus actitudes. Una mujer joven convencida de su valía. La admiré y envidié. Seguía sus clases con optimismo y constancia. Algo habrá intuido porque en la pausa de un mediodía me llamó y me dio una tarjeta personal con su celular. Me abrazó y tan solo me dijo: “llamame cuando puedas”. Me quedé largo rato meditando con el cartoncito entre las manos mientras repiqueteaban sus palabras en mi mente. No sabía bien qué hacer. Un desfile de sentimientos. Dudas y más dudas. Pero me dije: “no sé cómo lograrlo, pero lo haré”.

 

          A la semana junté coraje y la llamé. Concertamos una cita. Acudí ansiosa. Parece que estaba esperando la clave para todos mis males. Y se produjo con un simple “contame”. Se abrió una esclusa y se derramaron mis palabras. Todas las semanas continué yendo, con el pretexto de ir a estudiar a la casa de una compañera. Fue un proceso lento pero progresivo. Aprendí muchas cosas. Comprendí que ambas –mamá y yo- habíamos sufrido mucho y que yo podía mejorar algunas actitudes. Superé mis berrinches, no tuve más pesadillas, dejé de llorar sin motivos, por mencionar algunos avances. Pude gozar del lujo de ser yo misma, el lujo de ser feliz. Y en cuanto a mi madre, me di permiso para hablar con ella, a ser franca, explicándole sus antiguas trabas y posibles causas. Me pude sincerar y decirle que yo era otra persona y que ella tenía que iluminar su vida. Logré que al menos me escuchara. Y a medida que yo me desprendía de mis lastres, sentía también que estaba ayudándola. Su reacción primera fue desequilibrante, pero yo ya había aprendido cómo neutralizarla. Luego llegó a escucharme. Comenzamos a dialogar como dos seres adultos. Hallamos en medio de la mayor oscuridad una lámpara mágica que ilustraba el verdadero amor de madre e hija. No fue fácil porque de tanto en tanto salían a relucir sus viejas mañas. Pero sin las anteriores repercusiones. Así íbamos superándonos mes a mes, año tras año. Parecía que el tiempo nos iba curando. ¡Cuánto por agradecer!, pensaba al recordar a mi antigua profesora.

 

            Ya de adulta, estudié, viajé y conocí mundo. Me doctoré en Filosofía en Turín. Ejercí la docencia universitaria. Ya creía haberla curado a mi madre de espanto después de tantos años de idas y vueltas. Recuerdo que estaba noviando con un colega italiano cuando me llamó mi padre. No podía creerlo. Era un fantasma resucitado. Jamás se había contactado con nosotras desde su desaparición. Cuánto reproche bullía al borde de la garganta. Cuántas penurias sufridas pasamos y ahora reaparecía. A punto de interrumpir la llamada, la frase inconclusa de “tu madre está...”, me lo impidió. Pude adivinar lo que seguía. No me importó cómo había llegado mi padre a saber de mi madre, ni cómo consiguió mi número. Sólo supe qué debía hacer: tomar un vuelo y regresar a casa.

 

           Estaba inconsciente. Un respirador en la boca e intubada. El ritmo cardíaco bailoteando demente y dibujando ondas en el monitor. Silencio sepulcral interrumpido por los bip-bip del monitoreo. Su cara ceniza, marmórea. No pude reprimir mi tristeza y dolor. No me bastaron las explicaciones de los médicos ni el diagnóstico: aneurisma. Intuí la gravedad de la frase: “pronóstico reservado”. Pero no me resignaría. Tenía que luchar.

 

        No me moví de esa habitación. Aunque los médicos y enfermeras me decían lo inútil de mi costumbre, le susurraba al oído palabras de consuelo y amor. Le repetía una y mil veces todo lo que pasamos juntas. Cómo habíamos logrado recuperarnos de tantos males y elaborado la nueva relación de madre e hija. Le volví a contar de mis andanzas por el mundo. Del novio italiano. De mis proyectos. La constancia de estar y hablar. Días y semanas susurrándole, acompañándola.      

  

     De los meses, pasamos al año. A esa altura ya estaba acompañada por mi novio que se vino de Italia. Organizamos nuestras vidas. Nuevos trabajos y tiempo libre para estar con ella. Le narraba las novedades del día, le acariciaba las manos o cualquier otro gesto de ternura. Pensando que -si bien no podía expresarse- de algo le serviría, que siempre hay tiempo para reiniciar el camino.

                                    

                    

 

   
Usuario
Contraseña
 
 
Busqueda por autor
Acuña, Manuela (43)
Adi, Alex  (2)
Alfie, Gabriela (4)
Auletta, Hector (9)
bares peralta, manuela (1)
Barrenechea, Anay (4)
Bassi, Cecilia (1)
Belcher, Graciela (5)
Bengolea, Chiquita (55)
Blousson, Mariana (11)
Bochi, Nelly (10)
Bosch, Marcelo (16)
Bretaña, Mirta  (38)
BUK, SAUL (5)
Burroni, Maria Beatriz (1)
Camba, Maria Elena  (8)
Canale, Miguel (67)
Carnelli, María Cecilia
Carricart, Solange (1)
Castagnola, Maria Eugenia (91)
CASTAGNOLA, MARIA EUGENIA (9)
Chapar, Juan (2)
Cornet, Pedro León (1)
Costa, Agustin (9)
Cristobal Raitzin, Juan (20)
Dall, Marcela (14)
De Dios, Gaba (4)
Del Solar, Felicia (13)
Delmar, Patricia (2)
Demarco, Magela
Domínguez, Teresa (117)
Drewes, Alejandro (1)
Duncan, Juana (36)
Durán, Pablo (1)
Elena Camba, Maria (1)
Feeney, Teresa (1)
Fernandez, Celeste
Fidanza, Andrea (20)
Frederking, Marina (15)
Fuseo, Fernando (79)
Fuster, Leonidas (1)
Gaing, Martin (8)
Galvan, Mana (34)
Gioannini, Dina (71)
Harrison, Priscilla (11)
Howard, Ines (6)
Iglesias, Ricardo (4)
Iglesias, GUADALUPE
IGLESIAS, GUADALUPE (1)
Iraola, Javier (1)
Krasniansky, Sebastián (5)
Kreutzer, Martha (62)
Lanusse, Santiago (6)
Laspiur, Julia (7)
Laspiur, Luis (6)
Lion, Mario (14)
Llorente, Ignacio (10)
Lopez, Julia Raquel (2)
Malenchini, Alejandrina (2)
Martinetti, Maria Angelica  (7)
MARTINEZ CASTRO, VERONICA (36)
Martini, Franco (5)
Mendez, Maximo
Menendez, Adriana (2)
Menga, Guadalupe  (11)
Milone, Carlos (1)
Molinelli, Graciela (24)
Montero, Raquel (33)
Moreno Quintana, Francisca  (5)
Morganti, Roberto H.  (6)
Olcese, Angélica (3)
Oriani, José (30)
Ostuni, Ricardo (1)
Pacheco, Fernando (1)
Petracchi, Gustavo (17)
Pezzini, Silvia (6)
Poccard, María Marta (5)
Prieto, Verónica (3)
Putignano, Marcelo (7)
Quaglia, María (7)
Raitzin, Juan (10)
Reich, Susana (1)
Requeni, Antonio (5)
Riera, Elena (11)
Rivarola, Margarita (3)
Roca, Cecilia (71)
Rodriguez Galan, Alejandra (1)
Romera, Lucrecia (10)
Romero, Marcela (7)
Sáenz, Ximena (4)
Sánchez, Diego (1)
Sánchez Sorondo, Fernando (545)
Sammartino, Eugenia (2)
Santamaria, Maricarmen (7)
Santos, Graciela (1)
Semeraro, Horacio (7)
Senet, Maria Rosa  (10)
Shuartzberg, Valeria Laura (8)
Solanas, Hector (51)
Stasevich, Daniel (8)
Tabbush, Roberto (6)
Tarsitano, A. (7)
Teran, Juana (1)
Tezanos Pinto, María (56)
Ulas, Gabriela (1)
Valente, Susana (8)
Vazquez, Silvia
Villarino, Jorge (4)
Viola, Maria
Volonteri, Clelia (2)
Zorraquin, Lucrecia (7)
Zuain, Edgardo (2)
Copiright © 2007 | All rights reserved | Created and Maintained by Marketing Plus S.A.